¿Qué es la cocina de aprovechamiento?

por | Ene 20, 2020 | Sostenibilidad

Cada año se desperdician una gran cantidad de alimentos que podrían ser utilizados si fuésemos un poco creativos y responsables en este aspecto. Estos días muchos estamos en la locura de comprar comida para almacenarla y acabamos comprando un montón de alimentos que pueden acabar estropeándose. En este artículo te explicamos detenidamente que es el trash-cooking o cocina de aprovechamiento y te damos algunos consejos para llevarlo a cabo. ¡Ni un alimento a la basura! Por responsabilidad para las personas que no tienen tantos recursos y para el medio ambiente.

En qué consiste la cocina de aprovechamiento

La cocina de aprovechamiento, también conocida como “trash-cooking”, no es más que la cocina que solían hacer nuestras abuelas. Antes se intentaba sacar el máximo partido posible a los alimentos y que estos acabasen en la basura casi no ocurría. Hoy en día nos hemos alejado mucho de esa realidad.

Es muy preocupante ver la cantidad de alimentos que se tiran a la basura, tanto en establecimientos como en nuestros propios hogares. Nos gusta comprar las manzanas más brillantes, los tomates más turgentes y los panes mas esponjosos. Y en cuanto tenemos alguna zanahoria que se ha puesto un tanto fea en la nevera la tiramos a la basura sin mirar atrás. Y, ¿qué me dices de los tuppers abandonados en la nevera? Dado que muchos no están acostumbrados a comer el mismo guiso dos veces seguidas, ese tupper también suele tener el mismo destino que zanahoria.

Debido a este problema, la cocina de aprovechamiento o “trash-cooking” ha ido cogiendo fuerza y se ha ido extendiendo cada vez más en los últimos años. Ya que si somos un poco creativos y responsables podemos realizar cantidad de platos deliciosos con esas sobras de alimentos.

Trash-cooking: consejos e idas

A continuación, te daremos algunos consejos que podrás aplicar fácilmente en casa que te ayudarán a evitar este problema de desaprovechamiento alimentario.

Evitar el desperdicio de cereales

Con el pan duro del día anterior podemos hacer pan rallado el cual podemos utilizar para elaborar albóndigas o sopas de pan con ajo. Otras ideas menos convencionales que podemos utilizar el pan son para la elaboración de postres como el pudin de pan o rellenos de pavo/pollo al horno. Siempre que pensamos en un postre con pan duro, pensamos en las famosas torrijas. El pudin de pan tiene una elaboración muy parecida, ya que utiliza casi los mismos ingredientes, pero con un sabor diferente.

Otra idea estupenda e ideal para las fiestas es el realizar el conocido Stuffing o relleno de acción de gracias. Utilizando pan duro, cebolla, apio, especias, huevo y caldo de carne, podemos hacer un estupendo relleno de aprovechamiento.

Evitar el desperdicio de frutas y verduras

En este grupo se presentan un sinfín de ideas que te sorprenderán muy gratamente. Y es que suele ser uno de los grupos que más se desaprovechan. Con la fruta que no esté en buen estado podemos hacer mermeladas, helados de frutas si la congelamos, o incluso unos bizcochos caseros (opción estupenda para las sobras de la zanahoria y el calabacín). Con los típicos tomates que estén blandos o un poco feos y no los queramos añadir a las ensaladas, podemos añadirlos a un salteado de verduras y le darán mucho sabor. A este mismo plato si le añadimos cuscús, especias y frutos secos, tendremos un plato de rechupete.

En el caso de las verduras de un cocido, si no se terminan comiendo lo que podemos hacer es triturarlas con un poco de caldo y hacer un puré riquísimo. Concretamente con la patata de este mismo cocido, podemos añadirla a ensaladas o saltearla con cebolla en la sartén y convertirla en un acompañamiento. Con las sobras del pisto de verduras podemos hacer cantidad de platos: huevo con pisto, empanada o empanadillas caseras, salsa para los espaguetis, pizza, etc.

¿Te imaginas utilizar las peladuras de algunas verduras o tubérculos?  Si lavamos la piel de la patata a conciencia y la freímos con abundante aceite quedan unos chips de patata estupendos. Con las peladuras del calabacín si las cortamos en finas tiras las podemos saltear con ajos, aceite y sal, haciendo del desecho de un vegetal un acompañamiento delicioso. Los troncos de algunas verduras como el brócoli, acelgas y espinacas lo que podemos hacer es cocerlos unos minutos previamente, ya que son algo duros, y saltearlos en la sartén junto con especias o ajos, aceite y sal. De esta manera vamos a aprovechar las verduras en su totalidad.

Aprovechar el pescado y carne

La próxima vez que vayamos a la carnicería o la pescadería vamos a asegurarnos que nos guardan tanto las espinas y cabezas de los pescados, como los huesos de la carne. Ya que, con ambos podemos hacer un delicioso caldo o fumet casero para elaborar arroz y fideuá, que claramente van a marcar la diferencia de nuestras elaboraciones.

Si una vez hecho el caldo, desmenuzamos la carne que queda entre las espinas y los huesos podemos hacer un montón de platos con estos trozos. Si es pescado o carne podemos hacer sopas o croquetas, en cambio si es de pollo las opciones se multiplican. Con los trozos de pollo podemos hacer sándwiches, bocadillos, canelones, tacos o enchiladas (también se puede hacer con otras carnes), o incluso ensaladas.

Evitar el desperdicio de legumbres

Las sobras de legumbres también pueden ser utilizadas para crear nuevos platos. Las mismas lentejas que sobran se pueden triturar y añadir un poco de especias para hacer una crema. Si escurrimos las lentejas o los garbanzos podemos hacer un hummus casero riquísimo para dipear. También podemos salpimentar los garbanzos secos, añadirles pimentón y meterlos al horno. De esta forma tendremos unos garbanzos crujientes ideales para añadir a una ensalada o comerlos como snacks saludables.

Truco para las cuñas de los quesos

La cuña de queso parmesano va dando vueltas en nuestra nevera durante tiempo pero se puede añadir a las sopas o a las cremas y al final logra aportar mucho sabor.

Esperamos que con este artículo te hayamos concienciado un poco más sobre el uso responsable de los alimentos y te hayamos dado algunas ideas de trash-cooking para practicar en casa. ¡Hagamos un hogar más sostenible! Si te ha gustado este artículo echa un vistazo a 5 hábitos sostenibles fáciles a adoptar, así como el programa de sostenibilidad de Nomen.

3 Comentarios

  1. Rosario

    Es lo que hago desde siempre lo aprendí de mi madre intentó inculcarlo a mis hijas y siempre se ríen de como se puede reciclar todo en mi casa.

    Responder
    • Nomen Earth

      Muchas gracias por compartirlo con nosotros 🙂 Ya nuestros abuelos con ingenio lo hacían muy bien

      Responder
  2. Victoria

    En mí casa jamás se tiró nada.Yo lo digo poniendo en práctica e intento elaborar nuevos platos y sino a congelar,que es una buena opción.

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *